Resección pulmonar por videocirugía

La cirugía torácica mínimamente invasiva o videocirugía es una evolución de la cirugía tradicional mediante la realización de incisiones mínimas y la visión toracoscópica a través de un monitor. La videocirugía ha hecho posible operar el cáncer de pulmón con una sola incisión, evitando así la cirugía abierta. La videocirugía consigue resultados equiparables a la convencional en los estados iniciales del cáncer de pulmón. Además, los beneficios son la mínima invasión y que se puede hacer una resección completa de la masa tumoral.

La videocirugía posee innumerables ventajas para los pacientes entre las que destacan un menor dolor postoperatorio y a largo plazo, una mayor recuperación funcional, un menor daño inmunológico, un menor índice de complicaciones, un mejor resultado estético y la posibilidad de un alta precoz en la mayoría de los casos. Esto permite al paciente y su familia estar en casa alrededor de unas 48 horas después de haber sido realizada una cirugía mayor. Existen numerosos estudios que demuestran las ventajas de esta técnica comparada con las resecciones con cirugía abierta. A pesar de ello existen pocos centros en Europa y España que realicen esta técnica de manera sistemática para la cirugía del cáncer de pulmón. Esto se debe a la complejidad de la técnica y la dificultad en la curva de aprendizaje. En Europa, menos del 10% de los cirujanos torácicos realizan este abordaje.

Aunque no existe una técnica estandarizada para este tipo de procedimientos, normalmente se realiza una incisión de ayuda de unos 4-5cm añadiendo de una a tres incisiones de apoyo. Lo más importante es realizar toda la cirugía con visión videotoracoscópica.